Cartas de opinión urbanismo ciudadano cuenca

 

 

Memorable acto de la Plataforma "AVE dentro de Cuenca"


Está a punto de surgir un conflicto entre la sociedad civil de Cuenca y la bastarda (clase degenerada y de calidad inferior a la de otros hábitats) ralea política que por aquí anida. Realmente así lo pude palpar a lo largo de un memorable acto organizado por la Plataforma “AVE dentro de Cuenca”. Expuso ésta en el salón de actos de la Caja de Castilla-La Mancha, completamente lleno y con decenas de personas que se tuvieron que quedar fuera, los motivos que incitan a los integrantes de dicho movimiento social a demandar que la estación futura del AVE ha de quedar en el centro de la ciudad, al lado de la actual.
Con una metódica expositiva ejemplar y muy documentada –de sobresaliente “cum laude”-, Miguel Cañas demostró que en esta materia es una de las personas más entendidas de Cuenca y la solución aportada por él y Urbanismo Ciudadano, no es que pueda ser defendible, sino que es la solución óptima para el futuro de Cuenca, que, frente a las grandes palabras del ex alcalde Cenzano y las mentiras asimismo inaceptables del actual primer edil, Fran Pulido, la construcción de un “by pass” junto al soterramiento viario, con la implantación final de la estación del AVE en el centro de Cuenca, son en conjunto el desenlace más satisfactorio para los futuros viajeros del AVE por esta ciudad. Así como también la fórmula más práctica y mejor anclada en las acciones de sostenibilidad para los futuros habitantes del emplazamiento conquense, que podrá además –al menos si los lobeznos políticos de la especulación se ausentan- extraer de este proyecto la magistral creación del bien demandado nuevo modelo de ciudad, mejor articulada, más cómoda y estéticamente equiparada a determinados tipos europeos que son la envidia de las urbes en nuestro continente. Pues bien, modelo existirá, y de los excelentes, si conseguimos que la estación futura del AVE se construya dentro de Cuenca. De lo contrario, se parirá (con aborto y especulación conchabada de los cuatro bolsillos aprovechados que no debemos admitir a nuestro lado) un engendro urbanístico, que, al igual que sucedió con el TALGO, no dejará viajeros “estables” en Cuenca, ni por tanto generará riqueza anexa. Concebirá también la prórroga por siglos de la estructura urbanística generada por el ferrocarril del siglo XX y nos abatirá a sus habitantes con la criminal moratoria de las últimas corporaciones, conducidas por unos técnicos municipales (arquitectos e ingenieros innombrables, por deshonestos) que se han aprovechado ellos mismos de la infausta situación heredada y de la ignorancia de los políticos que han hecho el papel de ediles, sin tener ni medio gramo de savia política.
Contra todos estos debemos luchar firmemente aquí y ahora. El pueblo de Cuenca, contra lo afirmado por el PP de Pulido y el PSOE de Bustos y su corrala, ha de saber que no hay nada perdido, como dijo Miguel Cañas. Sí, en efecto, estos pésimos políticos han perdido un tiempo importante, pero todavía es factible –técnica, presupuestaria y jurídicamente- instalar la estación del AVE en el centro de la ciudad. A Lérida esta medida le ha venido extraordinariamente bien, al igual que a Zaragoza, y lo mismo resultará en Barcelona o en Talavera de la Reina; por el contrario, Guadalajara no ha obtenido ningún beneficio de ello. Entonces, no permitamos que hagan con nosotros lo mismo que con la capital alcarreña.
Para lograrlo hay que CONCIENCIAR A TODOS LOS CIUDADANOS de esta necesidad. Y ello no se logrará con (des) informaciones como la mostrada del acto de referencia en El Día de Cuenca. Ya sabemos que este es una “tapadera” y que deshace la impronta social, al tiempo que desnaturaliza la noticia y la comunicación de la ciudad y la provincia. Ahora bien, como dije en mi intervención en el referido acto –arrancando una ovación que en ningún momento busqué-, los medios de comunicación social han de explicar limpia y honestamente las dos opciones (dentro o fuera de Cuenca) con la verdad por delante y ante todo.
A modo de fundamento quiero destacar que transformar el conflicto no significa hacerlo desaparecer. El conflicto ha demostrado ser un evento socialmente construido y una experiencia común y natural de la vida, que es motor de los cambios sociales. Los conflictos nos rodean, y el del AVE “dentro” no ha hecho nada más que asomar. Desde este lugar es peligroso negarlo y es bueno reconocerlo, tomando en cuenta que pueden ser oportunidades de progreso y aprendizaje. El riesgo es que evolucionen hacia escaladas violentas y hacia la neutralización de interacciones que podrían ser ricas y productivas si el conflicto pudiera ser canalizado positivamente.
Otras veces los conflictos no se hacen explícitos porque emergen como expresiones de las interacciones relacionales basadas en características que los seres humanos tenemos resistencia a reconocer en nosotros mismos, la lucha de egos, la competencia, la envidia, la intolerancia y los prejuicios. Aquí se hallan las pésimas decisiones de los “comprados” políticos del PP y del PSOE –ninguno anduvo por el acto al que me he referido-, que rondan por unos niveles potenciales de conflictividad personal y sistémica, que, contra lo que ellos pudieran creer, se interconectan dificultando muchas veces que proyectos de desarrollo y generadores de valor puedan llevarse a cabo de manera efectiva. He escrito bastantes artículos en mis distintos blogs sobre todo esto. Pero mi lenguaje crecerá en dureza –aunque duro ha sido hoy también- como el movimiento social de la Plataforma sea engañado o siga sin ser escuchado.


11 DE JUNIO, 2008, Juan Andrés Buedo

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ARTÍCULO DE OPINIÓN. Consejo Político Local de IU Cuenca 

HOSPITAL Y CONVENIOS (I) 

     Mucho se ha hablado sobre la disposición de suelo en nuestra ciudad para la construcción de un nuevo hospital, anunciado por el presidente Barreda a comienzos de año y en puertas de una campaña electoral. Tanta propaganda y humo para hacernos creer que esos terrenos eran propiedad municipal y que se habían conseguido gracias a las rápidas gestiones del anterior Alcalde, Sr. Cenzano.

     Tras conseguir representación municipal en el consistorio, una de las prioridades a la hora de solicitar documentación fueron los convenios suscritos con los propietarios y con la consejería de Sanidad. Convenios que no tenían validez jurídica ya que no habían sido ratificados y aprobados por el Pleno del Ayuntamiento (como el de DAVECON), y que únicamente eran sendas declaraciones de intenciones, pero que si incluían las fórmulas para que el Ayuntamiento dispusiera de los mencionados convenios, y que dependían de la aprobación del nuevo Plan de Ordenación Municipal (POM).

     En primer lugar, el POM está todavía sin resolver, en plena proceso administrativo, a falta de responder a las miles de alegaciones presentadas por ciudadanos, entidades, partidos políticos, asociaciones de vecinos, sindicatos, etc. para continuar sus trámites pertinentes hasta su posible aprobación. Primera conclusión: sin aprobarse el POM no se podía disponer de estos terrenos.

     En el citado convenio se prevee la “obtención gratuita” de los terrenos “a cargo de los excedentes de aprovechamiento existentes en las áreas de reparto nº 5 y 2”        Ahí está el quid de la cuestión, muy bien desvelada por nuestro concejal en la pasada sesión plenaria cuando expuso sus argumentos para no apoyar la moción presentada por el PSOE. ¿Qué significa esto? Para que todo el mundo lo comprenda y conozca: la “opción Cenzano” para conseguir terrenos para el nuevo hospital conllevaba el desarrollo urbanístico de un 80% del POM, por que las dos áreas de reparto señaladas en el convenio, incluyen 17 sectores que abarcan todo el espacio incluido entre la ciudad y la pedanía de Nohales y entre el casco urbano y el paraje de La Estrella, y la zona de La Grillera y el Terminillo; en otras palabras, recalificar 12.000.000 de metros cuadrados, ¡ahí es na¡

     Ésta es la “opción Cenzano” que ahora el grupo socialista en el Ayuntamiento quería seguir manteniendo para poder contar con los terrenos necesarios para este loable objetivo de construir un nuevo hospital en nuestra ciudad.

     Por eso, por que no íbamos a dar el visto bueno al POM, por que no compartimos este modelo de gestión de la cosa pública que con la excusa de beneficiar los intereses generales de los ciudadanos se busca el interés, pero de unos pocos propietarios, y por que no era la forma más rápida e inmediata para obtener el suelo y construir el hospital, nuestro concejal votó en contra de la moción del PSOE.

     Un nuevo hospital, sí, pero no así. IU apoya su construcción, pero no a cambio de seguir favoreciendo la especulación urbanística y previendo que con toda seguridad, y teniendo en cuenta las mínimas cantidades que el gobierno regional recoge en sus presupuestos para este hospital en los próximos tres ejercicios presupuestarios, será un ejemplo de centro hospitalario de titularidad pública pero de gestión privada, como los que construye Esperanza Aguirre en Madrid.  
 
 

     La solución más rápida para obtener el suelo para el hospital no pasa por la aprobación del POM. La vigente normativa urbanística regional, la LOTAU, tiene un artículo, el nº 78, que permite hacer una reserva de suelo, aprobar una modificación puntual del actual Plan General de Ordenación Urbana y los trámites necesarios para luego ponerlos a disposición de la Junta de Comunidades. Esto se ha hecho muchas veces en los últimos años, pero con otros objetivos, como era construir miles y miles de viviendas, por ejemplo en los polígonos de Villaromán III y IV. ¿Por qué no se ha utilizado esta medida totalmente legal para tener ya los terrenos necesarios?  

     Para Izquierda Unida es una satisfacción que no se haya culminado la “opción Cenzano” y estamos a la espera que nuestro concejal disponga de la información y contenidos del nuevo convenio firmado por el actual equipo de gobierno del PP, para poder manifestar nuestra opinión. Seguiremos hablando.  

Cuenca, 7 de noviembre de 2007.  
 

Consejo Político Local de Izquierda Unida de Cuenca 

 

Fotografías de propaganda institucional

Aunque nada tenga que ver el salvajismo en la naturaleza con la construcción de inverosímiles ciudades anunciadas como Patrimonio, salvo en el modesto caso de los castores, lo cierto es que hay ciudades, anunciadas a bombo y platillo como joyas de la naturaleza en las que las edificaciones brotan al pie de los ríos con furia devastadora y sin permiso de las flores.

Naturalemente todo será para beneficio de unos pocos. Abro la revista MEMORIA, número VI, y me encuentro en la página 9 un deslumbrante anuncio a todo color titulado "Una ciudad para ser vivida con los cinco sentidos", promoción a cuenta del Ayuntamiento de Cuenca. Después de una espléndida propaganda que resume las excelencias de la ciudad Patrimonio, atención a la frase:

CUENCA ES PARADIGMA EN CUANTO A LA INTEGRACIÓN DEL CASCO URBANO EN EL ENTORNO NATURAL.

¿Ustedes creen que es esto serio? Puede ser que en el medievo, esta integración se cumpliera a rajatabla, y de hecho esto es así para la zona vieja, pero en absoluto para la ciudad que este Ayuntamiento está construyendo. En consecuencia, si alguien tiene que presumir de ciudad "natural" ha de ser Alfonso VI, no este Ayuntamiento. Además, teniendo en cuenta que el entorno sensible de la ciudad es su propio río, parece una broma de mal gusto este tipo de mentirijillas, sólo escritas para impresionar a los guiris desconocedores aún de la terrible especulación que sufre la ciudad. ¿O es que no recuerda el señor alcalde la picia que está a punto de ocurrir?

Sí, una ciudad para los cinco sentidos, pero ojo, que los que no escuchan, tampoco sienten y lo tocan todo cuando huelen a dinero.

Caraduras.

Alejandro Martínez, Cuenca Octubre de 2007.

 

HACIENDO URBANISMO EN CUENCA

 

A partir de la aprobación provisional del Plan de Ordenación Urbana de Cuenca se han activado en nuestra Ciudad ciertas inquietudes dentro del área de urbanismo que han movido a asociaciones, entidades públicas y particulares a presentar batalla ante el Ayuntamiento, si bien podrían considerarse escaramuzas dada su dispersión en las actuaciones. No obstante hay que felicitarnos por estos hechos que demuestran preocupación cívica por el futuro de su localidad; en años anteriores otras revisiones han pasado sin pena ni gloria, en cambio en esta ocasión se han presentado mas de alegaciones al Plan.

Dentro de las decisiones tomadas por el Ayuntamiento en estos últimos meses pueden destacarse algunas que por su importancia conviene pararse a considerar seriamente, analizándolas desde un punto de vista práctico y constructivo, huyendo del léxico tecnicista y ampuloso tan frecuentemente utilizado en esta materia.

Resaltamos las actuaciones siguientes:

--Convenio del Ayunt.º con asociaciones de empresas inmobiliarias para conseguir dotaciones públicas a cambio de recalificaciones de terrenos.

--Derribos de edificios situados en el ámbito urbano por el que tenemos la importante cualidad de Patrimonio de la Humanidad .

--Actuación de cambio de uso del edificio Sanatorio de San Julian por un supuesto hotel, ampliando sensiblemente la edificabilidad de la parcela; esto en uno de los barrios mas densificados de Cuenca.

--Escasa oferta de viviendas de Protección Oficial de Promoción Pública, no de Promoción Privada, en terrenos cedidos al Ayunt.º de forma gratuita y en algún caso vendidos al mejor? Postor.

--Nula política ferroviaria, tanto en lo relativo al AVE como al tren convencional, coronada por el convenio suscrito con ADIF.

En este último punto será en el que vamos a incidir en este artículo por tratarse, según nuestro criterio, de una actuación que podría crear un nefasto efecto en los terreno de la estación actual de RENFE si se llevara a cabo el citado convenio, que en líneas generales se trata de repartir los terrenos anejos a las vías del tren entre Ayuntamiento y ADIF con una proporción aproximada de 70% y 30% respectivamente con el fin de edificar, con una densidad exagerada, rellenando los espacios libres existentes, lo que provocaría una escisión aún mayor de la que ahora sufre Cuenca por la existencia de las vías del tren (ahora hay unas vallas, después serían elevados edificios). En este convenio se incluyen obras de competencia exclusiva de la entidad ferroviaria: nueva disposición de vías y aparatos, tres vías de viajeros con andén, comunicación entre andenes, etc, en las que el Ayuntamiento aportaría su parte correspondiente “con parcelas urbanizadas” de ese reparto del aprovechamiento lucrativo. No se tiene en cuenta que estos terrenos, hoy por hoy, no tienen tal rendimiento ya que no pueden ser edificados por tratarse de suelo dotacional de Servicio Público y por tanto nadie puede lucrarse con la pretendida operación.

En los últimos tiempos se ha podido constatar la general opinión de la conveniencia de conservar la línea actual Madrid-Valencia como de servicio de Mercancías y viajes de Cercanías, (esto último ya existe en Valencia desde Utiel). Esta nueva función del tren aminoraría sensiblemente la presión de tráfico pesado en las carreteras actuales y futuras, con el consiguiente beneficio para su conservación, amén el alivio que se obtendría en la densidad circulatoria de vehículos; estas ideas son apoyadas e impulsadas por Europa(proyecto New Öpera ) que persigue el objetivo de aumentar la cuota de mercado del transporte de mercancías, “imprescindible para no frenar el crecimiento de la Unión Europea”.Asimismo también la Cámara de Comercio e Industria de Valencia está muy interesada en esta línea de ferrocarril (Reunión en Octubre pasado de las Comisiones de Trabajo en materia de Transporte e Infraestructuras ), teniendo ya el proyecto del acondicionamiento de su tramo provincial.

Pero si mantenemos el trazado actual Cuenca seguirá padeciendo la separación y división entre sus barrios centrales, agravados por la Ley del Sector Ferroviario que en el artículo 39 de su Reglamento,(B.O.E. nº315 de 31 diciembre 2004),ya vigente, exige un cerramiento a ambos lados de la vía en los tramos calificados como suelo urbano ,así como en el cambio de suelo rústico a urbano o urbanizable se obligará a su propietario a disponer, en las líneas ferroviarias que lo atraviesan, de un cerramiento cuando se realicen las actuaciones para la nueva calificación. En estos casos la solución que resolvería el obstáculo nos llevaría a unos pasos subterráneos peatonales, de los que hay que huir en buena técnica urbanística, siempre que sea posible. Lo que antecede nos exige variar el trazado actual para llevarlo hacia el Sur donde podría confluir con un trazado “bypass” del AVE (en el plano adjunto).En esta confluencia podrá instalarse una estación para las dos líneas (incluso autobuses) con un área de aparcamientos, tiendas y servicios así como espacios verdes y de ocio, dejando la superficie de las vías actuales apta para albergar una de las avenidas mas amplias e importantes de Cuenca , que conectaría las zonas Este-Oeste y donde se podrían erigir relevantes edificios públicos e incluso privados.

El trazado del futuro AVE se pudo acercar mas a la ciudad, pero por falta de información adecuada y apatía política y administrativa en estos últimos años se ha ido realizando el propuesto por ADIF sin debate ni discusión ciudadana y en este momento solo nos queda conseguir una bifurcación que coincida con el trazado del tren actual en una sola estación “intermodal”.Hay que añadir que esta derivación discurre por terrenos del municipio que en la actualidad tienen escasa edificación(huertas y pequeñas casillas agrarias y de almacenaje).

Se podría plantear, favorecido por la topografía, que el paso del tren por la Ciudad fuera en un nivel elevado, de manera que se evite el “efecto barrera”,creando una gran permeabilidad que permitiría su libre crecimiento, de forma que la vía no se convierta nunca en un cinturón que lo impida.

Por último, decir que el motivo de este informe es el deseo de eliminar la barrera que supone el ferrocarril para el desarrollo de esta ciudad y que en tantos años no hemos sido capaces de conseguirlo, a diferencia de otras ciudades (Albacete, Logroño, Lérida, Zamora, etc.). En nuestra modesta opinión, el momento que atraviesa Cuenca es crucial por la ocasión que se presenta de mejorar de forma considerable sus estructuras y las relaciones cívicas de sus barrios; y teniendo en cuenta que las actuaciones urbanísticas son irreversibles una vez ejecutadas pedimos a las instituciones y entidades responsables valore todas las opciones que ahora se puedan ofrecer y trabaje para conseguir las que impulsen un buen y equilibrado desarrollo de nuestra Ciudad.

En Cuenca, mayo 2007

Pablo Martínez Pando y

José Luis Pérez Melero

 

Más sobre la recalificación del Sanatorio de San Julián

 

En El Día de Cuenca del pasado 2 de abril expresé mi opinión contraria a la recalificación urbanística del antiguo Sanatorio de San Julián que ha propiciado el gobierno del Ayuntamiento de Cuenca mediante la Modificación Puntual número 38. No tendría nada más que decir si no fuera porque la respuesta que se publica al día siguiente, firmada por “Gerencia de Urbanismo”, además de rebatir, legítimamente, algunos de mis argumentos, reparte a lo largo del texto un rosario de descalificaciones que me fuerzan a contestar.

No es propio de las personas jurídicas emitir opiniones, esto lo hacen las personas físicas; aquellas, en todo caso, adoptan acuerdos o resoluciones a través de sus órganos correspondientes. Por eso, responder a un texto tan cargado de juicios peyorativos sobre mi persona requeriría conocer el nombre del autor material del mismo y si se trata de un político, de un técnico o de un asesor externo, para saber qué enfoque darle. Se me acusa de “deslizar sospechas de opacidad en la actuación municipal”, pues bien, opacidad es que el artículo de réplica se firme ocultando el nombre de su redactor o de quien lo ha mandado escribir. Pero, en fin, supondré que de él responde el Presidente o la Vicepresidenta de la Gerencia, y a ellos me dirijo desde el mayor de los respetos.

En primer lugar, y para que no quede duda, mis felicitaciones al empresario que se comprometa a crear una industria hotelera o de cualquier otra índole en Cuenca. No nos sobran en la ciudad emprendedores que inviertan su patrimonio en actividades creadoras de empleo y asuman riesgos. Pero, lo que dije en mi anterior artículo de opinión es que la modificación de los usos del Sanatorio de San Julián se hace de oficio por el Ayuntamiento, sin que conste ni se sepa a iniciativa de quien; y que la ordenanza que se aplicará a esta parcela, si la Junta aprueba definitivamente la propuesta, tiene como uso característico el residencial (“edificación plurifamiliar en manzana cerrada, con o sin patio de manzana”). Bien es verdad que como usos permitidos están también los hoteleros.

No obstante, el documento técnico que justifica la modificación dice literalmente lo siguiente: “Como se ha explicado en la Memoria Informativa, actualmente el solar sito en la C/ Doctor Ferrán, núm. 1, es de carácter dotacional privado de uso sanitario asistencial y se pretende pasarlo a uso residencial , sometido a la Ordenanza 3, en grado 3“. Por el contrario, en ninguno de sus párrafos se hace alusión a que el objeto consista en propiciar la instalación hotelera. No consta cuales son los compromisos entre el Ayuntamiento y el promotor de la iniciativa hotelera y, por tanto, partiendo de lo que sabemos, que es lo expuesto al público, me gustaría que se me respondiera a esta pregunta concreta: ¿Podría el propietario del suelo, una vez aprobada definitivamente la modificación, solicitar licencia de obra para construir 5.752 m2 de uso residencial? Y, en este supuesto, ¿estaría el Ayuntamiento obligado a concederla?

En segundo lugar, con el argumento de la transferencia de aprovechamiento urbanístico de la parcela situada en la calle Segóbriga, 10 -que, por cierto, en ningún lugar del documento técnico expuesto al público se dice que es de titularidad municipal-, el anónimo autor de la réplica dice que el Ayuntamiento obtendrá unas plusvalías. Esto sí me lo creo, pues de sobra estamos acostumbrados los conquenses a ver como éste hace caja con los bienes y derechos del Patrimonio Municipal del Suelo. Ahora bien, a pesar de que el Plan de 1996 arrastra un error debido a que no incorporó las últimas modificaciones aprobadas para el Plan Especial de Reforma Interior “B”(Pozo de las Nieves), lo cierto es que el Pleno, en sesión extraordinaria de 8 de junio de 1994, aprobó la Modificación del Proyecto de Compensación del PERI B, en donde se disponía la cesión al municipio de esta parcela, a la que denominó “finca M”, para su uso como “zona ajardinada y verde”. Por tanto, se explique como se quiera, este solar no tiene aprovechamiento lucrativo que vender, por lo que las cesiones de la Zona de Ordenación Urbana que propone la modificación deberían ir a otro lugar. Y si no es cierto, dígannos, señores ediles, ¿con qué destino está inscrita la parcela en el Registro de la Propiedad?

Hay algo en esto de las cesiones obligatorias que conlleva el incremento de edificabilidad propuesto que no es de fácil comprensión para las personas que tienen, como se dice en el artículo que tengo yo, “un total desconocimiento de la materia urbanística”: La Zona de Ordenación delimitada en las inmediaciones del Sanatorio de San Julián, en cuya parcela se quiere sustituir el uso sanitario por uno residencial, dice el documento técnico que tiene, paradójicamente, un uso global dotacional. Esto serviría solo para hacer una ironía, si no fuera porque a lo que lleva en la práctica es a tratar de eludir las mayores cesiones para servicios públicos que corresponderían a una zona de uso residencial como en realidad es.

En tercer lugar, el articulista anónimo al que rebato cuestiona mi formación jurídica cuando afirmo que la normativa urbanística prohíbe pasar una parcela destinada previamente a usos educativos o sanitarios a otros como los propuestos. Este es un debate más propio de otros contextos, que no voy a desarrollar aquí, pero diré, únicamente, que coincido plenamente con la afirmación hecha por un arquitecto municipal, que además desempeña funciones de Jefe de Servicio de Urbanismo, en la alegación presentada a título personal ante la GMU, en donde dice: “En el supuesto de que la Consejería de Sanidad justificase que tal dotación no es necesaria, la modificación del Plan deberá calificar la parcela para otros usos públicos o de interés social , como establece la última frase del apartado 6 del artículo 39 de la LOTAU, aún cuando dicha parcela sea privada, pues la disposición no distingue la titularidad” ¿Se atreverían ustedes, si tan seguros están de su tesis, a plantear una consulta al Consejo Consultivo de Castilla-La Mancha? Prometo pedir excusas si mi posición es incorrecta.

En cuarto lugar, insisto en que la zona de ordenación delimitada para justificar la modificación tiene una edificabilidad superior a la máxima permitida por la ley, que es la de metro cuadrado de suelo por metro cuadrado de techo. Solo un ejemplo para no cansar: La manzana de viviendas situada a la espalda del Sanatorio de San Julián tiene, según Catastro, 14.757 m2 construidos, en tanto que el documento técnico de la modificación atribuye a esta parcela 8.710. La simulación practicada es sencilla: En lugar de computar la superficie real construida, se computa la teórica atribuida por el Plan, el cual, en un afán pueril de procurar que el barrio del Pozo de las Nieves disminuya su densidad, otorga solo cuatro alturas a edificios que desde hace décadas tienen mas del doble en muchos casos.

En quinto lugar, aunque nunca utilicé la palabra ilegalidad, ya que se me imputa en el texto que replico, diré que a mi juicio, personal y subjetivo como no podría ser de otra manera, sí me lo parece. En el citado artículo se dice que “la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, garante de la legalidad urbanística, deberá aprobar dicho documento definitivamente”. Demasiada confianza tiene el Ayuntamiento en la aprobación definitiva cuando al redactor del artículo se le escapa un verbo imperativo. A mí, por el contrario, me parece que bastante tiene la Junta con Seseña y otros asuntos, en los que anda a la defensiva, como para atreverse a aprobar operaciones inmobiliarias como ésta, que tan al límite de lo legal se le presenta.

Y a propósito de esto último, quiero hacer otra pregunta al Ayuntamiento: Si esta modificación puntual número 38 se desestimara por la Consejería de Vivienda y Urbanismo, en aras de esa transparencia de que se hace gala, ¿se reconocería públicamente el error, o tendríamos que enterarnos por internet como ha sucedido ahora que, tras la publicación de las actas de la Comisión Regional de Urbanismo, hemos sabido que ésta denegó la modificación número 33, consistente en desproteger el edificio de Calderón de la Barca, 23; el cual, por cierto, ha sido derribado sin que conozcamos qué medidas se han tomado al respecto?

Finalmente, me veo obligado a replicar a la parte más puntillosa del artículo cuya redacción encargaron los responsables políticos del Ayuntamiento y que publicó “El Día de Cuenca” en su edición del 3 de abril: No es que advierta “intereses ocultos”, ni “aviesas intenciones”; tampoco me gusta “difamar” o “calumniar”; y menos aún resultar “imprudente”, permitiéndome “deslizar sospechas de segundas y ocultas intenciones”, presentando los objetivos municipales como “siniestros” –en todo caso, sobre este último adjetivo, aceptaría que se dijera que más bien me parecen diestros- Pero mantengo, eso sí, y aunque la crítica disguste a los responsables políticos del urbanismo, que el Ayuntamiento no tiene un proyecto de ciudad que beneficie a todos. Y si no están de acuerdo con esta afirmación, díganme: ¿Desean los ciudadanos el destrozo de Calderón de la Barca y la elevación de alturas permitidas en las nuevas edificaciones? ¿A quién favorece la construcción con una altísima densidad residencial en la ribera del Júcar? ¿Es compatible peatonalizar el centro de Cuenca y a la vez desviar el tráfico de Villarromán hacia un túnel que propiciará el colapso circulatorio en la Puerta de Valencia? ¿Interesa construir un Bosque de Acero en un lugar que destaca por su vegetación autóctona de ribera y, además, está calificado como zona verde? ¿Vale la pena destrozar el Cerro Molina para construir un museo de hormigón –Ars Natura-, cuando todo el término municipal es un museo natural en sí mismo? ¿A quién conviene que se vendan los excedentes urbanísticos de sectores residenciales, destinados a ocupar gratuitamente suelo de equipamiento como las huertas de la Alameda o la trasera de La Fuensanta, en tanto que estos terrenos se dejan sin ocupar y los servicios públicos sin ejecutar?

Joaquín Esteban Cava

 

La recalificación del Sanatorio San Julián, una nueva agresión urbanística

 

En el último pleno del Ayuntamiento de Cuenca, el equipo de gobierno, con sus únicos votos favorables, aprobó inicialmente la recalificación del suelo en el que desde hace cincuenta años ha funcionado lo que se conoce como Sanatorio de San Julián. La justificación de esta modificación del planeamiento viene motivada por el argumento de que en ese lugar se va a construir un hotel.

A pesar de que hace ocho meses se expuso al público el documento para la revisión del Plan de Ordenación Municipal, con la consiguiente suspensión de licencias, ahora, a mitad de tramitación, el Ayuntamiento aparece con una modificación puntual que contradice tanto el Plan General de 1996 como el nuevo. En ambos, el suelo de la calle Doctor Ferrán, 1, aparece como equipamiento sanitario. Y en el nuevo, se presenta incluso como edificio a proteger, describiéndolo como un ejemplo de arquitectura culta del segundo tercio del S. XX.

Con esta modificación van treinta y ocho. Desde aquel 4 de septiembre de 1996, fecha en la que entró en vigor el actual planeamiento, hemos salido a una modificación puntual por cada tres meses y medio. Y ninguna de ellas para intentar frenar la especulación urbanística ni la escalada brutal de los precios de la vivienda, pero sí muchas, como ésta última, para favorecer intereses particulares.

La modificación número 38 es un ejemplo evidente de la ausencia de proyecto de ciudad que existe en el área de urbanismo del Ayuntamiento de Cuenca, en el que se practica, por el contrario, un urbanismo a la carta. Claro que así pasa, cada día son mayores las densidades residenciales de nuestros barrios, menores los equipamientos, más anodino el tipo de construcciones que se practican, más caras las viviendas y menos transitables las calles. Pero, eso sí, la culpa debe ser de los ciudadanos, porque ahora el equipo de gobierno municipal ha decidido gastarse unos cuantos cientos de miles de euros en educarnos a los conquenses en la sostenibilidad, ya que como es obvio, si esta ciudad cada vez es menos cómoda y más agresiva con el medio ambiente, la responsabilidad no le corresponde a ellos sino a nosotros.

Analicemos la modificación puntual a que nos venimos refiriendo:

1.- De uso sanitario a residencial : Se dice que la recalificación viene motivada porque se quiere destinar la parcela a un uso hotelero: Así será si así se dice, pero, por ahora, desconocemos quien sea el promotor de la idea de poner un hotel en un lugar tan escondido y poco accesible de la ciudad, pero lo que sí sabemos a ciencia cierta es que la ordenanza que se quiere aplicar no es la que se refiere a los usos terciarios (comercios, oficinas y hoteles), sino a los usos residenciales (viviendas). A una parcela que tiene 1.246 m2 se le daría una edificabilidad residencial de 5.752 m2, o sea , más de 4,5 m2 de techo por cada m2 de suelo. O dicho de otra manera, en ese lugar el propietario del suelo podrá levantar un edificio de siete u ocho plantas en el que cabrán 57 viviendas de 100 m2 construidos. Mal negocio resultará el hotel, pudiendo construir en tan poco espacio tantas viviendas.

2.- Se regala el aprovechamiento de una parcela municipal : En la calle Segóbriga, número 10, hay una parcela municipal, obtenida en 1994 como consecuencia de la urbanización de lo que se llamó el PERI B, cuyo supuesto aprovechamiento residencial se transfiere al solar del antiguo Sanatorio San Julián, a dedo y gratuitamente, o, al menos así lo parece, pues nadie ha explicado ni expuesto al público las posibles compensaciones pactadas.

3.- Se perdonan las cesiones obligatorias para dotaciones públicas : La ley exige que cada incremento de aprovechamiento lucrativo de una parcela lleve aparejada la cesión proporcional de suelos para dotaciones públicas. Pues bien, en este caso, lo que se hace es trasladar las cesiones referidas a la parcela municipal de la calle Segóbriga, 10, que como ya era pública y, en realidad se cedió para zona verde en su momento, lo que sucede en la práctica es que no se aumenta un solo metro de cesiones a pesar de subir sensiblemente el número de viviendas.

4.- Se rebajan a cuatro las alturas permitidas en varios edificios ya construidos en las inmediaciones del Sanatorio San Julián y se conceden ocho a éste : La ley prohíbe que en el suelo urbano consolidado por la edificación, como es el caso del barrio del Pozo de las Nieves, se permitan incrementos de edificación cuando se supere la proporción de 1 m2 de techo por cada m2 de suelo. Esta regla está superada en el que probablemente sea el barrio más densificado de la ciudad –recordemos que tiene edificios de hasta diez plantas y calles estrechas entre bloque y bloque- Para evitar la aplicación de la norma, se delimita una pequeña zona, en la que se incluye el colegio para que compute menos, pero, aún así, sumando la edificación realmente existente en su entorno, resultaría un coeficiente cercano a los 2 m2 de techo por cada m2 de suelo. Como esto tampoco resuelve el problema, la Gerencia de Urbanismo, autora del documento técnico que soporta la modificación, lo obvia presumiendo que los edificios actualmente habitados no tienen la altura real –en algunos inmuebles hasta de nueve y diez plantas-, sino la teórica concedida por el planeamiento, que son cuatro.

Mientras que el Plan de 1996 y el Documento de Revisión que se expuso al público pretenden rebajar la densidad residencial de los viejos edificios construidos en calles como General Fanjul, Lusones, Ercábica, Olcades, Lobetanos, etc, por lo que dejan fuera de ordenación todas aquellas viviendas situadas por encima de la cuarta, para el solar objeto de la modificación permite hasta ocho alturas. Menuda coherencia.

5.- Se incumple la obligación legal de destinar a otros usos dotacionales públicos aquellas parcelas cuyo destino previo haya sido el uso sanitario o educativo : La Gerencia Municipal de Urbanismo justifica esta violación del artículo 120.4 del Reglamento de Planeamiento bajo la excusa de que se trataba de un servicio público de propiedad privada, pero todos los que hemos estudiado Derecho aprendimos pronto la regla de que donde la ley no distingue no se debe distinguir. Y hay que decir que la ley es coherente, pues una ciudad bien gobernada no puede permitir que con los suelos de colegios o centros sanitarios se pretenda especular.

Si hubiera un proyecto de ciudad y un gobierno que pensara en los ciudadanos, lo correcto habría sido trasladar el aprovechamiento lucrativo que ahora tiene el Sanatorio de San Julián, si es que no hay forma de reflotarlo para usos asistenciales, a sectores residenciales excedentarios, ocupando el Ayuntamiento el suelo de forma gratuita y ofreciendo a los habitantes del barrio una bonita plaza o jardín, con posible aparcamiento subterráneo. Pero como los excedentes se venden a los urbanizadores, no hay manera de poder obtener suelos dotacionales de forma gratuita.

6.- El Ayuntamiento calla mas de lo que dice : ¿Como es posible que en pleno proceso de revisión del planeamiento urbanístico aparezca una modificación puntual que cambia las determinaciones del viejo y del nuevo Plan, sin que se exponga al público la petición de los promotores de la recalificación, ni tampoco el convenio mediante el que todos podamos saber qué recibe la ciudad a cambio de ceder una parcela de dominio público (aunque luego se devuelva como dotacional), y otorgar el derecho a construir sobre el solar unos 4.300 m2 más de los permitidos por el plan vigente? ¿No sucederá que donde se dice hotel, luego se dirá apartotel y finalmente se venderá como viviendas? ¿Se le ha explicado a los vecinos del Pozo de las Nieves las consecuencias que para su calidad de vida tendrá este cambio?

Por higiene democrática, la oposición municipal no debería consentir, como hace, que estas actuaciones se produzcan y, además, casi pasen desapercibidas.

Joaquín Esteban Cava

 

CONVENIO ENTRE UGT Y CONCA PARA LA CONSTRUCCIÓN DE 59 VPO

En la prensa local del pasado día 17 de enero se daba cuenta de una noticia encabezada por el siguiente título “UGT y Conca firman un convenio para la próxima construcción de 59 VPO”. El antetítulo decía: “Podrán optar a estas viviendas afiliados a UGT menores de 36 años y familias monoparentales”. A la firma del convenio asistían, según la misma fuente, “Manuel Carrascosa, por parte de la constructora y Miguel Blanco, secretario provincial de UGT. Así mismo, también acudía una importante representación del Ayuntamiento de Cuenca, encabezado por el Alcalde, José Manuel Martínez Cenzano, y acompañado por la concejala de Urbanismo y el concejal de Hacienda”.

Seguía contando la noticia que Conca construiría y la cooperativa del sindicato, Hábitat Castilla-La Mancha, se encargaría de gestionar y seleccionar a los adjudicatarios.

La crónica, en sí misma, debería tener una valoración positiva, si no fuera porque del resto de la información que contiene se colige que en ese acuerdo hay “gato encerrado”, pues sucede que la que debía ser una promoción abierta a todos los jóvenes conquenses con necesidad de vivienda, queda restringida únicamente a los afiliados al sindicato. De ser así, como parece, estaríamos hablando de fraude de ley. Veamos:

El asunto comienza con un anuncio de concurso publicado en el Boletín Oficial de la Provincia, de 24 de febrero de 2006, cuyo objeto se describe así: “Enajenación por concurso de la parcela integrante del Patrimonio Municipal del Suelo número ERC-VPO-2C1-2 del Polígono Villa Román III, para la construcción de viviendas de protección oficial destinadas a jóvenes y familias monoparentales con hijos a cargo”.

El Pliego de Condiciones que sirvió de base para celebrar la licitación decía en su cláusula XV que el adjudicatario de la parcela municipal objeto del presente concurso se compromete a adjudicar las viviendas a los compradores que, reuniendo los requisitos exigidos por la normativa de aplicación en materia de VPO, tengan menos de treinta y seis años cumplidos a la fecha de presentación de su solicitud o sean familias monoparentales con hijos a cargo.

A su vez, el mismo boletín, en su edición de 14 de julio de 2006, anunciaba que esta parcela municipal había sido adjudicada a Construcciones Conca, S.L.

Lo sorprendente de la noticia que comentamos es que la empresa adjudicataria de la parcela pública, que se comprometió a edificar viviendas protegidas para todo el colectivo de jóvenes conquenses que cumplan los requisitos exigidos para poder ser adjudicatarios de una VPO, transfiere el derecho –y obligación- de seleccionar a los futuros adjudicatarios a una cooperativa de viviendas que las ofertará únicamente entre los afiliados de UGT. Sin perjuicio, además, de que en su día pueda resultar que los gastos de la gestora también se incrementen al precio máximo de venta al que se comprometió la empresa constructora.

Que esta restricción en cuanto a los posibles aspirantes es una realidad y, por tanto, un fraude para con los otros jóvenes no ugetistas, lo confirman las palabras pronunciadas por el Alcalde en la rueda de prensa posterior a la firma del mencionado convenio: “Debo felicitar a Conca por la construcción de estas viviendas y a la UGT, que da satisfacción a estas demandas de 59 familias con esas condiciones y el sindicato va a poder presentarse a los suyos diciendo: siempre hay un camino alternativo y seguimos siendo sensibles a la demanda de nuestros afiliados , sensibles a un concepto de solidaridad”

Mal empezamos si para vestir un santo pequeñito, para quien no había sido hecho el manto, se deja sin opciones de un techo digno a un colectivo mucho mayor de ciudadanos.

Noticia escrita por Zequiel

 

CONVENIOS URBANÍSTICOS

Los convenios urbanísticos son una herramienta que, por la ambigüedad con la que la legislación la regula, permite a los políticos creer que pueden saltarse la Ley de Contratos del Estado y hacer lo que les apetezca.
Pero no es cierto, desde los principios generales de la Constitución hasta la legislación sobre contratación, la de régimen local e incluso la urbanística, se exige que el patrimonio municipal, en general, y el Patrimonio Municipal del Suelo, en especial, se enajenen respetando los principios de publicidad y concurrencia.
Pero en Cuenca se viene utilizando el Convenio Urbanístico para hacer venta directa de patrimonio municipal adscrito a una unidad de actuación, del 10 por ciento de cesión obligatoria e inclusos de los excesos de aprovechamiento urbanístico otorgado a algunos sectores para que con él, entre otros fines, adquiriera el Ayuntamiento, gratuitamente, terrenos dotacionales de los calificados como sistemas generales.
De este modo debieron ocuparse, durante la viegencia del I cuatrienio del actual PGOU, los suelos de la Fuensanta (QG-100) y de las Huertas del Serranía (QG-101).
En lugar de ello, el Alcalde, que entiende el urbanismo como una forma de allegar ingresos para gastarlos en otras cosas y no como una forma de hacer ciudades habitables, vendió todo lo vendible mediante convenio en el Sector 1 (Buenavista), en el Sector 3 (Camino del Terminillo), en el Sector 4 (Cerro de la Horca) en el Sector 12 (Cerro de los Barreros), en el Sector 13 (Las Cañadillas Oeste).
En Los Villarromán III y IV ha sucedido otro tanto de lo mismo, al igual que en el Ars Natura.
A dedo, a los promotes inmobiliarios encargados de la urbanización de las áreas de actuación, normalmente el grupo GV o los empresarios agrupados en torno a DAVECON, para que no tuvieran competencia de otros constructores y aún menos la pública, que sería la más dañina si el 10 por ciento de cesión obligatoria más el patrimonio municipal preexistente se dedicaran a promover vivientas protegidas.
Esta política es una de las causas de que los constructores sean cada vez más ricos y los ciudadanos tengamos cada vez hipotecas más altas o, en muchos casos, simplenete no tengamos vivienda.
Hay un ejemplo paradigmático: Entre los sectores 3 y 4 (Terminillo y Cerro de la Horca), que ahora mismo están en ejecución, el Plan otorga un exceso de 87.754,27 m2 de edificabilidad o, como se llama ahora, de techo. Estos excesos tenían como objeto, entre otros, ocupar 73.500 m2 de suelo destinado a Sistemas Generales.
La gestión correcta hubiera consistido en ocupar los 45.000 m2, aproximadamente, del sistema general de espacios libres denominado QG-101, o sea, las Huertas del Serranía, haciendo que los propietarios de este suelo reparcelaran con los de los sectores excedentarios y la ciudad obtuviera gratis el terreno. Pues ya vemos que no: Entre el Ayuntamiento y DAVECON se hace una carambola a dos bandas: Primero el Ayuntamiento vende a la empresa los excedentes de aprovechamiento y el 10 por 100 del PMS (por convenio, es decir, a dedo). Más tarde, cuando esos suelos del Serranía son propiedad de la constructora, por haberlos comprado a sus anteriores propietarios, se los recalifica y los convierte en residenciales de muy alta densidad (1m2 de techo por 1m2 de suelo). A cambio el Ayuntamiento financia el Recinto Ferial y los constructores hacen el negocio del siglo.
Y a los ciudadanos a venderles promesas cada cuatro años.
Bendita inocencia.

Zequiel, 28 de Enero de 2007

 

Chanquete murió asesinado

Después de veinticinco años, con todo lo que hemos visto desde entonces, podemos advertir cosas que entonces escaparon a nuestra atención. Quizás por eso cesaron las reposiciones de Verano azul en televisión. Alguna mano negra decidió que era demasiado arriesgado; alguien podía darse cuenta. Pero, gracias a las nuevas tecnologías, ahora todos tenemos a nuestro alcance las grabaciones.

En el capítulo 17, Chanquete es presionado, hasta llegar a la agresión física, por unos siniestros promotores inmobiliarios para que venda la parcela donde tiene varado su barco La Dorada , que le sirve de vivienda. La obstinación del viejo marinero y de sus amigos desbarata una ambiciosa iniciativa urbanística que iba a sembrar de apartamentos la costa de Nerja. En el capítulo 18 Chanquete muere de forma fulminante. Cierto que nos advierten que padecía del corazón. Pero nunca se aclara la causa exacta de la muerte, ni se menciona la autopsia ni hay ninguna investigación al respecto. Y matar, como escribió Agatha Christie, es fácil. Basta dar un susto a alguien con problemas cardíacos. En el capítulo 19, y último de la serie, una grúa desaloja a La Dorada de su solar. Más que sospechoso; sólo han pasado unos días desde el fallecimiento, sin que haya habido tiempo material de tramitar el testamento ológrafo de Chanquete.

¿Qué más sabemos hoy que alimente nuestras sospechas sobre la muerte de Chanquete? Que en aquella época se iniciaba en España una marea urbanizadora que todavía hoy no ha cesado. Si en 1990 se concedieron licencias municipales para construir 224.739 viviendas, en 2004 la cifra había ascendido a 540.368. Entre 1990 y 2000 el suelo urbanizable aumentó 170.384 hectáreas, lo que supone el 25% del territorio urbanizado. La construcción ha pasado a convertirse en uno de los principales negocios y en el motor económico del país. Sólo en 2005 la construcción explicó en España el 40% del aumento del empleo total y el 33% del crecimiento del PIB. Como ha señalado Greenpeace en su informe Destrucción a toda costa , la costa de Málaga es la más urbanizada de todo el litoral español. Décadas de desarrollo turístico mal planificado han llevado a la costa española a padecer graves problemas de saturación urbanística, contaminación, destrucción de espacios naturales y erosión costera, un fenómeno natural que se ha trasformado en un problema de intensidad creciente y difícil solución. En los nuevos planes de ordenación municipal se proyectan en el conjunto de la provincia de Málaga más de 600.000 viviendas para ejecutar en los próximos 10 ó 12 años, en muchos casos sin que tengan asegurado el suministro de agua. La franja costera de 160 kilómetros entre Nerja y Manilva se ha convertido en un continuo urbano donde se ha construido en los últimos años la mitad de las viviendas edificadas en el litoral andaluz.

Este frenesí constructor, sin embargo, no implica que España carezca de cualquier problema de vivienda. Al contrario. Hay 3 millones de viviendas vacías, muchas de ellas nunca se ocupan ya que el mercado inmobiliario en buena parte es especulativo, y por otro lado hay sectores sociales a los que les resulta casi imposible acceder a una vivienda. El encarecimiento ha sido vertiginoso, de modo que en la actualidad la compra de una vivienda supone casi la mitad de la renta de las familias, uno de los porcentajes más altos de la OCDE.

La mayoría de las viviendas que se construyen son de precio libre: en 2005 se inició la construcción de sólo 74.400 viviendas protegidas frente a 635.700 libres. Frente a quienes creen que el libre mercado resuelve por sí mismo las necesidades sociales, se encuentra la evidencia de que en España las medidas de liberalización del suelo, la entrega a los propietarios y promotores de la iniciativa de urbanizar y la conversión de suelo y vivienda en objetos privilegiados de la inversión especulativa han llevado a una situación de grave desorden urbanístico, ecológico y social. Situación que no cesará hasta que se produzca una reforma legislativa que ponga en manos de los poderes públicos la capacidad efectiva de planificar el desarrollo urbano y que devuelva al suelo rústico su valor real, sin la incorporación automática de las plusvalías generadas por simples expectativas de urbanización que obligan, al final, a que se empleen todos los medios, lícitos o ilícitos, para que se conviertan en realidad so pena de que se hunda el sistema. Reforma legislativa anunciada por el Gobierno de Rodríguez Zapatero y que se está haciendo esperar demasiado.

El Instituto Andaluz de Criminología advirtió en un estudio de hace pocos años que el veloz desarrollo urbanístico de la Costa del Sol se nutría, en parte, de inversiones de dinero negro y que estaban proliferando corruptelas y prácticas ilícitas que podían culminar "con el sólido establecimiento de grupos delictivos organizados controladores de las políticas y las actividades empresariales locales". Las causas penales hoy tan aireadas en los medios de comunicación, herencia del fenómeno del gilismo , no son probablemente sino la punta del iceberg. Y probablemente Chanquete no fuera la única víctima de ciertas tramas oscuras.

Vale, ya sabemos que Chanquete era un personaje de ficción. Pero por desgracia todo lo demás que aquí se ha dicho es demasiado real. Hay casos en que una grave amenaza al medio ambiente o a la seguridad pública provoca la declaración de un estado de emergencia donde los poderes públicos utilizan medidas extraordinarias para tratar de prevenir o paliar los daños. Tenemos recientes los casos del Prestige o de los incendios forestales. ¿No estamos ya en una situación de emergencia urbanística, de amenaza grave al medio ambiente por un desarrollo urbano desenfrenado? ¿No será hora de aplicar medidas contundentes para evitar males mayores en el futuro próximo?

Escrito por Miguel Izu, domingo, 17 de septiembre de 2006

 

LAS NOTICIAS SOBRE LA LINEA DE FERROCARRIL CONVENCIONAL DE CUENCA NOS RECUERDAN QUE LAS SOLUCIONES ESTÁN PLANTEADAS Y ESPERANDO SU APLICACIÓN DESDE EL AÑO 1995. Nota de prensa de IU:

Izquierda Unida de Cuenca lleva planteando desde hace más de diez años, que en materia de transportes debería haberse priorizado la modernización de la actual línea de ferrocarril Madrid - Cuenca - Valencia. Fruto de ese trabajo político compartido con otras organizaciones sociales, en el año 1.995 se elaboró un estudio financiado por la Diputación de Cuenca, que definía perfectamente las medidas a adoptar para conseguir que esta línea jugará un papel importante en el transporte de mercancías y para determinados segmentos del tráfico de viajeros en el triángulo Madrid, Valencia, Barcelona.

La inversión necesaria era entonces de unos 35 mil millones de las antiguas pesetas, cantidad que como consecuencia del trabajo realizado hasta entonces, estuvo reflejada en los Presupuestos Generales del Estado del año 2.000, en los que existía una partida de 18.450 millones de pesetas en la parte correspondiente a Castilla la Mancha y de 16.400 millones en la parte correspondiente a la Comunidad Valenciana.

El acuerdo del año siguiente para que el AVE pasara por Cuenca y el comportamiento político del PSOE y del PP, arruinaron esas previsiones.

Ahora nos dicen unos expertos que “el AVE no es El Dorado o Bienvenido Mister Marshall” , que “el AVE por si sólo saca más que lleva, tiene más fuerza centrifuga que centrípeta. O el territorio donde llega el AVE tiene un dinamismo propio o puede comportar mas elementos negativos que positivos”.

Por otra parte, el PSOE con Cenzano a la cabeza, trabaja en un escenario de ciudad con la línea de ferrocarril cerrada en un futuro.

Para Izquierda Unida de Cuenca, la solución está planteada: Cúmplanse las previsiones de aquel estudio del año 1.995 lógicamente actualizado, trabájese en la ciudad para dar una solución correcta a la red ferroviaria en su interior, soterrando el pasillo actual ferroviario, situando la estación de viajeros para todo tipo de trenes en el centro de la ciudad y construyendo una ciudad del transporte a la que pueda acceder el ferrocarril convencional en la zona de La Melgosa, cercana a la zona industrial.

No es necesario expresamente privatizar la línea, cuestión ésta además problemática pues tiene dos tramos importantes, (Utiel - Valencia y Aranjuez – Madrid), con un tráfico muy importante de servicios de cercanías. Hay que recordar en este sentido que aunque la línea de ferrocarril pertenezca al Estado, al igual que las carreteras o las autovías, por ella podrán circular operadores de transportes privados, de acuerdo con la nueva legislación.

Por todo ello Izquierda Unida de Cuenca, vuelve a plantear una vez más la necesidad de modificar las prioridades políticas e inversoras, la necesidad de modificar el modelo de ciudad que nos ha planteado el Equipo de Gobierno actual en el POM, haciendo caso al gran número de alegaciones que se han presentado y por ello, la necesidad de cambiar de agentes políticos que llevan a cabo este necesario cambio de orientación.

Cuenca 5 de Diciembre. Ángel Luis Castellano Bobillo

 

Sobre el aparcamiento de Fermín Caballero

Es obvio que Cuenca necesita un sistema de aparcamientos públicos que permitan la aproximación de los conductores al centro de la ciudad y que, a su vez nos disuadan de dar vueltas por las calles buscando un lugar en el que dejar el coche. El problema es que cuando una corporación municipal no tiene un proyecto de ciudad claro, cualquier iniciativa que se presente, como la que parece que ha hecho una empresa madrileña de aparcamientos, puede darse por buena con tal de que sea ella quien pague el equipamiento. Pero no todas las iniciativas tienen que ser necesariamente válidas para el interés general.

Vaciar la calle Fermín Caballero para construir tres plantas de garajes en un plazo supuesto de 20 meses –aunque ya sabemos que con frecuencia estos plazos se suelen dilatar- supone tocar (perdón, cascar) muchos huevos para hacer semejante tortilla. Esta es una calle con muchos comercios y viviendas y tal vez la que más intensidad de tráfico soporta. Una vez concluido, no discuto que pueda resultar eficaz, aunque antes habría que ver los puntos de entrada y salida y si éstos ocupan carriles de tráfico en superficie, pero hasta entonces el caos circulatorio en Cuenca será de antología, lo mismo que el peatonal, sin contar con la cantidad de comercios que se arruinen.

Hay soluciones mejores que el documento para exposición al público del nuevo Plan de Ordenación Municipal ha dejado escapar. Se echa de menos un diseño público de aparcamientos que resuelva de una vez esta gran carencia urbana. Y, sin embargo, no me parece difícil de resolver. Veamos:

En las vías de entrada a Cuenca desde las carreteras de Valencia y Alcázar de San Juan : Tanto si sale adelante la urbanización de los terrenos de RENFE, según el convenio urbanístico firmado con ADIF, como si se reconsiderara la posibilidad de ubicar en ellos la nueva estación del Tren de Alta Velocidad, ahí habrá que hacer movimiento de tierras para crear las nuevas infraestructuras. Son nada menos que 140.000 metros cuadrados en cuyo subsuelo se pueden construir los aparcamientos que se deseen sin molestar a nadie ni destrozar infraestructuras ya existentes. Están igual de próximos al centro que los que se anuncian en Fermín Caballero y tienen la ventaja de que pueden dar servicio no solo a los residentes del lado Este del ferrocarril, si no también a los del lado Oeste, es decir, Casablanca, San Antonio, Obispo Laplana, etc, que están mucho más necesitados. Y acogerían a los vehículos que entran por las carreteras del Sur de la ciudad: Teruel, Valencia y Ciudad Real.

En la vía de entrada desde la carretera de Madrid: Todavía son legalmente de uso dotacional los terrenos situados debajo del Centro de Recepción de Turistas y de Cáritas, en lo que fue la antigua Resinera. Mejor que recalificarlos para uso residencial y aprovechamiento lucrativo solo para sus propietarios, sería ocuparlos gratuitamente, otorgándoles el aprovechamiento que les corresponda en otros sectores de la ciudad, y construir sobre una parte de ellos un edificio en altura que, superando la cota del ferrocarril y elevándose hasta la rasante de la rotonda que une la Avenida de la Cruz Roja, San Ignacio de Loyola y República Argentina, permita el acceso, no solo desde Antonio Maura, por abajo, sino también desde la propia rotonda, entre Cáritas y el Centro de Recepción de Turistas, comunicando un lado y otro de la línea férrea con un simple puente. Una vez desperdiciada la posibilidad de construir un parking debajo del edificio de acogida de turistas, ésta otra es una opción sencilla de ejecutar y que permitiría albergar a todos los vehículos que entran desde el Oeste: Madrid, Guadalajara y la Sierra, además de dar servicio a los residentes de la zona.

En la Plaza de España : A pesar de todo, aún habrá personas que por residencia, por trabajo o por gestiones diversas tengan que aparcar en el centro mismo de la ciudad. La Plaza de España y sus calles aledañas son un buen espacio cuyo subsuelo también está desperdiciado para el uso de aparcamiento. El parking actual tiene poca capacidad y podría ampliarse considerablemente, sobre todo si tenemos en cuenta que el edificio del Mercado es poco funcional y está deteriorado, por lo que, más bien pronto que tarde, alguna corporación tendrá que plantearse su derribo y subsiguiente reconstrucción; y que el edificio de los sindicatos también tiene los días contados. Actuando sobre todo ese espacio que ocupan la plaza y las calles aledañas, se podrían meter varios centenares de vehículos en las dos, tres o hasta cuatro plantan subterráneas que ahí podrían construirse, edificando después un mercado mas práctico y con unas oficinas municipales encima de él que sean más accesibles y funcionales. Sin un aparcamiento de estas características en el cogollo de la zona comercial y administrativa de Cuenca, nunca será viable el proyecto de peatonalización de Carretería.

Siempre habrá quien diga que esto es muy caro de ejecutar y que lo que ofrece la empresa de aparcamientos que propone construir uno bajo Fermín Caballero lo hace gratis, pero no es cierto: Gratis pueden salir también los otros tres alternativos, si es la ciudad, desde la corporación que los representa, quien lleva la iniciativa. Probablemente, mediante concurso para adjudicar una concesión administrativa en la Plaza de España, habría empresas dispuestas a ejecutar la obra y construir, gratis, el edificio del Mercado.

En los terrenos de RENFE el problema es más sencillo: Cargar la infraestructura a la obra de urbanización y luego explotarla pública o privadamente, según más convenga.

La ejecución del aparcamiento de debajo del Centro de Recepción de Turistas podría cargarse a alguno de los sectores de suelo urbanizable que se desarrollen en el futuro como sistema general u ofrecer también su construcción y explotación en régimen de concesión administrativa a empresas privadas, de la misma forma que se sugiere para la Plaza de España.

No obstante, hay una reflexión que habría que hacer aún: En Cuenca no tenemos cultura de dejar nuestros coches en aparcamientos subterráneos: Preferimos dar vueltas hasta encontrar un espacio libre en la calle, que o es gratis o es más barato. Los coches aparcados en la calle ocupan mucho espacio y entorpecen el tráfico rodado e incluso el peatonal. Si los aparcamientos públicos bajo superficie son suficientes, habría que hacer competitivo el precio de los mismos respecto del de la O.R.A. empezando por exigir a quienes los exploten una tarifación por minutos y más barata.

Joaquín Esteban Cava

Cuenca 18 de Noviembre 2006

 

LA ODISEA DE VIAJAR POR CASTILLA LA MANCHA

El pasado fin de semana viajé hasta la localidad conquense de Mira. Allí tenía que asistir a un acto sobre la Memoria Histórica que habían programado compañeros y compañeras de la localidad y que contó con la asistencia de personas de varias pueblos de la zona.

No tienen estas líneas el objetivo de narrar el acto, el cual, dicho sea de paso, estuvo rodeado de atención y cariño de los asistentes, así como de un interesante debate sobre los temas tratados (el trabajo en la recuperación de la Memoria colectiva de nuestro pueblo, de la República, el nefasto proyecto de ley que ha presentado el gobierno o la Memoria de los guerrilleros antifranquista de la Agrupación de Levante y Aragón que tuvieron su lucha en la zona). Tampoco tengo la intención de describir la belleza del paisaje de la Sierra de Mira, de sus gentes y de su acogida. El motivo de este artículo es el de intentar explicar (y explicarme) como podemos estar en pleno siglo XXI en esta situación de abandono en lo que respecta a las comunicaciones dentro de nuestra Comunidad Autónoma. El pensar en desplazarte a cualquier punto de nuestra geografía regional en otro medio que no sea el coche particular se convierte en una odisea de tintes penosos.

Quizás, para mejor ilustrar estas palabras, es mejor desglosar el viaje de ida y vuelta desde Talavera a Mira. El sábado antes de amanecer se inicia el desplazamiento a las cinco y cuarto de la mañana en un autobús de la empresa La Sepulvedana. Esta es la primera expedición que parte de la ciudad y no es un servicio directo a Madrid, por lo que nos hace una excursión con paradas en varias localidades hasta llegar, cerca de la siete, a la capital del reino. Total hora y tres cuartos de viaje. Desde el paseo de la Florida inicias el trayecto en metro desde Príncipe Pío hasta la plaza del Conde Casal donde tiene su domicilio la empresa Auto-Res que es la que da el servicio hasta Cuenca, segunda etapa del viaje. Allí sale a las ocho de la mañana el primer autobús que tras un viaje de dos horas y media (con paradas en varias localidades, Tarancón, Carrascosa del Campo, Alcázar del Rey, etc.) me deja en la estación de autobuses de la capital conquense. Desde allí en vehículo particular me dirijo a Mira, a donde llego alrededor del mediodía. Cerca de siete horas de viaje me dejan en la localidad que fue bautizada con el bello nombre de Sohamira, que al parecer significaba guarda o centinela.

Si pensé que el viaje de ida había sido trabajoso era por que no sabía lo que me esperaba en el de vuelta.

El domingo por la mañana, después de haber paseado por las inmediaciones del río Mira y de su ruta botánica, salí de la localidad con un compañero que me acercó a la localidad valenciana de Campobello, distante unos pocos de kilómetros, para coger el tren regional que conduce desde Valencia a Madrid, vía Cuenca. Con puntualidad, a las 14:16 horas llega el convoy al que subo como único viajero de esa estación. Pocos pasajeros van en sus vagones, se inician algunas conversaciones entre ellos, que si a donde va, que si de donde viene, etc. El tren siempre ha sido el medio de transporte colectivo más social, se conversa, se hacen amistades pasajeras, en definitiva es encantador el viaje. El trayecto discurre entre paisajes de gran inmensidad e intensidad, los grandes barrancos se quedan bajo las vías, y tiene en sus vistas uno de los aspectos que más me deprimen. Las estaciones abandonadas que jalonan el deambular férreo, estaciones que unían localidades y pueblos, que ahora, en un supuesto avance y progreso, duermen el sueño de tiempos mejores.

Como cumpliendo las más negras expectativas, el tren para en una estación para dejar paso a otro que viene en dirección contraria. Es una de las muestras del escaso o nulo interés de nuestros gobernantes por haber construido unas infraestructuras con doble vía. Después de varios minutos nos ponemos en marcha rumbo a Cuenca donde llegamos después de dos horas de viaje. En Cuenca otra interrupción del viaje de unos veinte minutos para arrancar camino a Madrid. Ya en la capital conquense se ve el aumento de viajeros que desemboca en un tren abarrotado (iba gente de pié) ya que en otras localidades como Huete, Tarancón o Sta. Cruz de la Zarza. Por fin el convoy llega a la estación de Atocha cerca de las 19 horas. Claro que el viaje no había acabado. Las interconexiones funcionan tan bien que desde Madrid a Talavera sólo hay un tren, este sale a las 20:50. Casi dos horas de espera y de nuevo viaje hasta la ciudad de la cerámica con llegada a las 22:30. Por fin, después, de más de ocho horas de viaje llego al hogar, dulce hogar.

De todo esto podemos deducir que las tan cacareadas comunicaciones en nuestra Comunidad Autónoma se desmontan al comprobar la imposibilidad de comunicarse dentro de ella por medios de transporte colectivo, apoyando de manera indudable el transporte por carretera y en coche particular. Este transporte ha demostrado ser menos seguro, más contaminante y provocador de los gases de efecto invernadero, etc. y por el contrario, el ferrocarril es un medio más económico, social y vertebrador. Vertebrador si se aplican políticas ferroviarias coherentes que, entre otras cosas, tienen que estar integradas en la ciudad. Trenes con velocidades adecuadas a las necesidades de la mayoría de la población y no en infraestructuras de grandes presupuestos donde da la impresión que a mayor inversión más dineros “se pierden” en comisiones y otras zarandajas .

En definitiva que todas las capitales de provincia y ciudades más importantes por su número de habitantes estén comunicadas por ferrocarril, ya que según pintan las políticas que se pretenden aplicar, tendremos (seguiremos teniendo) como centro de Castilla La Mancha , a Madrid. Podremos desplazarnos a Lisboa o París, pero no comunicar Toledo con Talavera, o Cuenca con Ciudad Real.

Talavera 24 de octubre de 2006

Emilio Sales Almazán

Foro por la Memoria – Castilla La Mancha

 

TOTAL, POR UNA HECTÁREA…

12 DE OCTUBRE DE 2006

El estado de excepción urbanística es un hecho lamentable pero constatado y que desde hace ya varias décadas no para de crecer en España, amenazando con socavar los principios elementales de nuestra democracia, si no se remedia. Son muchos ya los profesionales que han dado la voz de alarma, y lo que hasta hace poco parecía ser “caso aislado” se ha convertido en algo rutinario, general y desvergonzado. No hablo de corrupción sino de excepción. Me explico: En tiempos de oligarquía los nombramientos a dedo, los amiguismos, favoritismos y tráficos de influencia solían estar amparados por el poder. Hoy en día, estas mismas cuestiones han pasado a estar abrigadas por la ley que el poder, sobre todo municipal, utiliza en beneficio propio. O así lo pretenden, al menos, los que ostentando un cargo político se rodean de legalistas para interpretar en beneficio de la gerencia que representan la ley urbanística en cuestión. Bajo el paraguas de planes de ordenación urbana, planes generales y parciales, y que no pasan de ser en la mayoría de los casos una manera burda de recalificar terrenos, pretenden los gobernantes de muchos municipios, grandes y pequeños, –en colaboración con los constructores y agentes mobiliarios-, autorizar legalmente convenios que en su redacción constituyen una flagrante ilegalidad, no sólo ante los ojos de los juristas independientes, sino del sufrido ciudadano observador. Una situación excepcional que, paradójicamente, no puede declararse corrupta, salvo casos muy evidentes y torpes, porque la respectiva ley general, aquella que rige en cada Comunidad Autónoma, está redactada con el fin de asumir los hechos consumados, ya sean ilegales o no.

Así por ejemplo, terrenos ilegalmente recalificados antes de la aprobación de un plan pasan a ser urbanizados legalmente tras la aprobación del plan, o incluso antes. Si una zona urbana no cumple los requisitos de porcentajes exigidos para zonas verdes, se le adjunta otra muy alejada de esta para que los cumpla, aunque para ello haya que declarar urbano lo que antes era zona rústica y con algún grado de protección. Los índices de edificabilidad no se calculan por metro cuadrado sino por área discontinua. Los estudios de impacto ambiental se hacen una vez levantados lo edificios, talados los pinares, licitadas las obras, vendidos los pisos en zonas inundables, serradas las montañas y descubiertos sus acuíferos, etc, etc, etc. Todo ello dentro de un esquema urbanizador que sería la envidia de los tecnócratas de los años 60 y 70. Una práctica de ley hecha a medida, sin duda, para quienes nos gobiernan, y también para los que realmente mandan, que son los que financian a los que gobiernan. Una práctica de ley en pocos casos corrupta –desde el punto de vista empírico-, pero que a todas luces corrompe, no tanto la economía –que mucho en España se ha beneficiado de esta voracidad liberal- como la credibilidad de los estamentos, la credibilidad de la misma democracia constituida, constituida no sólo para ejercer el voto sino también para que el ciudadano pueda defender sus intereses privados y comunes, particulares y de todos.

La última modalidad de excepción, el colmo de la sutileza excepcional, la forman los pactos no escritos de los Ayuntamientos con grandes empresas constructoras, muchas de las cuales no existen como tales sino que son un entramado de subempresas y filiales detrás de las cuales, a su vez, están siempre los Bancos y los agentes de crédito. Estos Ayuntamientos, ávidos de propaganda política y de autocomplacencia suelen proponer la construcción de obras faraónicas, cuya utilidad suele quedar con el tiempo en entredicho y que no hacen sino aumentar la deuda municipal de manera astronómica, en relación a su capacidad jurídica. Así por ejemplo, un municipio de 60.000 habitantes que se endeude de un día para otro en 6 millones de euros significa un aporte tributario de 100 euros por persona, incluidos ancianos y niños. 100 euros que el Ayuntamiento ha de conseguir trabajosamente subiendo el precio de los tributos, algo verdaderamente impopular. Es por ello que se prefiere el atajo, la manera ineludible de pago, el autoendeudamiento voluntario con la propia obra en construcción. Si quien construye financia tengo resuelto el problema, piensan con cierta ingenuidad algunos alcaldes y políticos de turno. El problema viene cuando se trata de ofrecer algo a cambio. El municipio no puede dar dinero, que no tiene, sólo puede ofrecer patrimonio público, es decir: suelo que le pertenece a todos y cada uno de los ciudadanos que habitan la ciudad. El Ayuntamiento no pregunta entonces si los ciudadanos preferían pagar esos 100 euros en metálico con tal de no ver cómo zonas de esparcimiento se convierten en residenciales por arte de plan urbanístico; da por supuesto que se prefiere perder esto antes que cada cual pague 100 euros –que es precisamente lo que mucha gente paga por mantener las fiestas de su pueblo-. Por este motivo, o por otros, y sin preguntar a nadie y de forma convulsa, firma convenio con la empresa constructora y apalabra la realización de la obra en cuestión, amparándose en una interpretación de ley a su favor o simplemente saltándose la ley, a sabiendas de que pocos van a protestar y casi nadie a denunciar, sin preguntar en ningún momento si los ciudadanos queríamos que el asunto se resolviera de otro modo, o yendo más lejos, si era realmente necesaria la obra causante del endeudamiento, y si es de buen gusto que por perder todos unas pocas hectáreas ganen tanto dinero otros.

Todo esto, digo, pasa y seguirá pasando si la ciudadanía no se organiza y de alguna u otra manera llama la atención sobre la excepcionalidad lacerante del pésimo urbanismo implantado en España. El cáncer se extiende por doquier y no sólo invade ciudades grandes y medianas, para las que, por otra parte, es más fácil disimular los desaguisados. También ha llegado de manera desastrosa y desquiciante a las pequeñas, a aquellas en las que hasta hace poco apenas si se notaba el uso de las malas prácticas urbanísticas. Ciudades como Cuenca, por citar un ejemplo que conozco, que hasta no hace mucho era un envidiable ejemplo de desarrollo equilibrado y racional, están siendo también tocadas por el mal, y amenazan con convertirse en pasto de los convenios y de la ambición especulativa. Aquí, en este país, parece ser que ni la denominación de Patrimonio de la Humanidad impide el desarrollismo salvaje. Si hace falta se construye una ciudad paralela a la supuestamente protegida -enfrentado la maravilla arquitectónica a la aberración-, y así nadie nos puede decir nada, piensan los que ocupan los sillones municipales. Lo peor es que tal y como lo piensan lo hacen. Total, por unas hectáreas…, se justifican. En España se destruyen al año 50.000 hectáreas naturales para uso urbanístico, en la mayoría de los casos sólo para alimentar la acaparación de bienes por parte de los agentes mobiliarios y para fomentar el tráfico de vivienda vacía. No es una cifra inventada, la da por cierta el propio Ministerio de Medio Ambiente.

Total, por una hectárea…., ¿Para cuándo este spot publicitario dirigido a nuestros alcaldes?

11 de Octubre 2006. Julio Fernández Peláez.

 

LAS PAREDES TAMPOCO SON DEL PUEBLO

8 de Septiembre de 2006

Y yo, ilusa de mí, inocente, que llegué a pensar que era cierto que la democracia estaba conseguida. No señores. Hay cosas que por lo menos en Cuenca siguen siendo un espejismo.

Acusé en su día, y acuso, al Ayuntamiento de oscurantismo; lo sigo haciendo por la misma razón: en su primera acepción el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española define el término: “Oposición sistemática a que se difunda la instrucción en las clases populares”. Y bien claro lo tenemos todos, sobre ciertos temas el Ayuntamiento ni instruye ni informa.

A mí, personalmente, hasta se me acusó por parte del Secretario de la Comisión Ejecutiva Local del PSOE con una simbiosis casi dolorosa entre el partido y la institución municipal, que recordaba tiempos donde el Estado y el partido único eran la misma cosa, de que me gustaba opinar sin tener el conocimiento debido de los temas. Por eso Casablanca pidió información. Y consiguió una reunión con Dª Elena Carrasco, el Sr. Basauri y Dº Gerardo Roger, arquitecto urbanista, donde no se nos dio ninguna solución y se aplazó el tema hasta el final del verano. El verano termina. El POM va muriéndose en su plazo de exposición pública y nadie dice nada.

El día 5 de septiembre la Asociación de Urbanismo Ciudadano hizo un brillante debate al que asistí, tal vez pensando que encontraría alguna respuesta a las tantas incógnitas que creo que la sociedad, viendo la cantidad de público asistente, se planteaba. Otra vez inocente; el Ayuntamiento, en esta su actitud anti participación ciudadana, anti democrática, a la que ya nos tiene acostumbrados, tampoco dio la cara. Tampoco esta vez quiso ni informar, ni instruir con sus conocimientos

Y pensé, pensamos, en nuestra insolencia democrática: las calles son del pueblo; peguemos carteles en la vallas. Pidamos. Pero ¡oh ilusiones baldías!, poco tardaron los carteles del Ayuntamiento en quedar por encima de las peticiones de un pueblo desalmado que aspira a conseguir simplemente respuestas.

Esto, señores, es democracia en Cuenca.

Lourdes Delgado. Presidenta de la Asociación Casablanca.

EL URBANISMO, LA FINANCIACIÓN DEL AYUNTAMIENTO Y EL GRUPO G.V.

 

Ya sucedió en el año 2.003. Cuando faltaban pocos meses para las elecciones municipales, se aprobó una importantísima reclasificación de suelo rústico solicitada por el Grupo G.V., (Villa Román III), a pesar de existir sectores importantes de suelo urbanizable del Plan General sin desarrollar, y que permitían construir muchas más viviendas de las necesarias para Cuenca en muchos años. Modificación que ha supuesto un cambio rotundo en el modelo de crecimiento establecido en el Plan de Ordenación Urbana de Cuenca.

Ello le permitió a Cenzano firmar un convenio urbanístico con el Grupo G.V., para ingresar en las arcas municipales en marzo de 2.003 la cantidad de 2.533.487 euros, a pocos meses de las elecciones municipales. Este convenio lo aprobó el Pleno del Ayuntamiento en el mes de diciembre de 2.003, cuando ya se habían celebrado las elecciones y habían transcurrido nueve meses desde que se ingresó el dinero.

Ahora se repite la historia. El Grupo G.V. presenta una Programa de Actuación Urbanística (P.A.U.), llamado Villa Román IV, que plantea una modificación del Plan General vigente, mediante otra importante reclasificación de suelo rústico.

Como la Ley del Suelo de Castilla la Mancha , establecía que no pueden llevarse a cabo modificaciones en los planes, una vez expirado el plazo fijado para su revisión, como sucede en el caso concreto de Cuenca, las Cortes de Castilla la Mancha , mediante un trámite rápido y por unanimidad del PSOE y el PP, modifican la Ley, para hacer posible modificaciones de un plan de ordenación, a la vez que se está revisando, lo que es una auténtica aberración política, urbanística y jurídica. Luego dicen que todo es legal.

Este cambio de la Ley entra en vigor el día 1 de enero de 2.006. El día 13 de enero, la Comisión Regional de Urbanismo da el visto bueno a Villa Román IV. El día 7 de febrero, el Ayuntamiento de Cuenca, procede a su aprobación definitiva. Este nuevo P.A.U. se publica en el Boletín Oficial de la provincia de Cuenca el día 12 de mayo de 2.006, y por lo tanto hasta entonces no entra en vigor. Pero ya habían sucedido algunas cosas.

El día 15 de febrero, Cenzano firma un convenio urbanístico con el Grupo G.V., que le permite ingresar ese mismo día en las arcas municipales 4.674.280 euros, por la sustitución de una parte del aprovechamiento urbanístico que pertenece al Ayuntamiento por su equivalente en metálico.

Favor con favor se paga. El Grupo G.V. consigue otro importante sector de suelo urbanizable. El Equipo de Gobierno de Cenzano, consigue liquidez para enfrentarse al último tramo de la legislatura. El grupo G.V. además se hace con el aprovechamiento urbanístico que pertenece al Ayuntamiento, valorado a unos precios mucho más baratos, que cuando este finalizada la urbanización de ese polígono. Los dos ganan. Pero ¿pierde alguien?. Pierde la transparencia, la democracia, la ciudad, en la que se esta imponiendo un modelo de crecimiento irracional en función de intereses particulares y pierden el conjunto de los ciudadanos que vienen observando como los recursos que deberían dedicarse a combatir la especulación, como establece el artículo 47 de la Constitución , se dedican a otras cosas.

Cuenca, 22 de junio de 2.006.Miguel Cañas Buendía.

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LA UBICACIÓN DE LA ESTACIÓN DEL AVE ES UNA AMENAZA PARA EL TREN CONVENCIONAL.

El Ayuntamiento parece que ha conseguido sus propósitos, sin contar con nadie, sin tener en cuenta a esta ciudad, pero eso sí, con el apoyo incondicional del PP y se supone también del sector empresarial, hotelero, inmobiliario...

Hay motivos suficientes para pensar que el Ayuntamiento se equivoca en este asunto, sobre todo porque mantener dos estaciones de tren, una convencional y otra para la alta velocidad, va a ser difícil par una ciudad como Cuenca. Si una de las dos corre peligro, desde luego es la primera. Si la cantidad de viajeros mengua, corre el riesgo de desaparecer esta línea (la convencional). Asunto que sería más complicado integrando ambas estaciones y líneas en una sola, mejorando así de un plumazo las condiciones de la alternativa ecológica (claro, que en ese caso quizá no ingresaría
tantos viajeros la opción rápida y no sería tan rentable).

A mí personalmente me inquietan las palabras de Fomento, que advierte del uso más acotado de la estación. Me inquieta porque son un mal augurio. De hecho, le va a ser difícil al Ayuntamiento terminar con éxito el rompecabezas de pasos a nivel y vías sin soterrar que ha creado. Lo más fácil, naturalmente, es olvidarse del rompecabezas o intentar quemarlo.

En cuanto a la segunda parte de la historia, los beneficiarios de toda esta espectacular venta de terrenos públicos no hay que ir muy lejos para dar con ellos: De nuevo son los promotores y empresas de construcción que tratan de ampliar los terrenos disponibles allá donde se poryecte la nueva estación.
¿Quién paga la factura? Por triste que suene decirlo, el ciudadano de a pie, que ve cómo a pesar de existir cada vez más vivienda libre, esta es cada vez más cara porque entre otras cosas, sirve para pagar infraestructuras a la larga ruinosas (para las Arcas de la Administración), como son los Palacios de Congresos. (Y si no, que saquen a concurso su realización y mantenimiento como iniciativa privada, veríamos a ver si hay valiente empresa que se quiera hacer cargo).
Más les valía a nuestro Ayuntamiento relanzar el uso de su pequeño salón de congresos, que es el salón de actos de la Biblioteca Pública Municipal del Centro Cultural Aguirre, o el propio Auditorio, como espacio versátil y ambivalente. Porque para la realización de congresos no hace falta mucho más. Otra cosa son las Ferias o los Macroconciertos, pero para ello no estaría mal justamente el solar donde va a estar ubicada la nueva estación del AVE.
¿No les parece mejor el cambio?

Cuenca 27 de Junio. Juan Rodríguez.